Amigo mío, si te pide perdón alguna vez dile:
‘’No me pidas perdón, pues sabes bien que no puedo darte lo que no existe, y Tú no tienes perdón. Confórmate con mi conciencia, regodéate con tu triunfo, enseña mis orejas al tendido, pavonéate delante mi cadáver, arráncame la piel a tiras, cuelga mi cabeza en tu pared, disfruta tu momento de gloria cada vez que me veas, pero no me pidas perdón. Es lo único que no me has arrebatado y no voy a dártelo, no voy a desnudar a mi ego mientras lo miras con lascivia, sigue odiándome sin motivos y así mantendremos el equilibrio que ha de haber en el mundo. ‘’
Y después que lea aquí