Bueno, más que conversación tendría que decir…corte a un médico.
Fue ayer por la mañana cuando hacía un frío de tres pares de narices. Me ha salido sin querer, pero me ha salido por obvio y por mi injusta aversión (lo tengo que reconocer) hacia los matasanos.
La cuestión es que salí de casa con prisas, -puntualizo que salí sin fijarme en la temperatura exterior- con una simple camiseta de mangas cortas y encima una sudadera bastante fina, más de entretiempo que de invierno.
Al llegar a la consulta no podía disimular la tiritera –no os cuento cómo se me pusieron los huevos-. Fue entonces cuando, al quitarme la sudadera, el buen Señor Don Doctor exclamó con desprecio ‘’con el tiempo que hace no sé cómo no tienes frío« a lo cual yo contesté malhumorado ‘’con la temperatura que tenemos no sé por qué piensa que no tengo frío, ¿no creerá que la tiritera que traigo es Parkinson?’’
En fin, ahora tendré que fiarme del diagnóstico de un tipo que se cree que soy una especie de superman borde.