Una de Cabrones…

Espero que llegues al epílogo de este texto, te lo pongo en prosa para no cansar demasiado. Si llegas al punto final del mismo significará que al menos sabes leer y mejor aún, ejercitas tan rara capacidad en el hombre moderno de nuestros días (pues en todas las épocas los hombres se consideraron a sí mismos los más modernos de la Historia). Ello significaría a su vez que tienes neuronas y estás dispuesto a matar a alguna de ellas leyendo estas palabras.
Empero, el tiempo es oro y tengo que decir muchas verdades en pocas líneas.
Digamos que este texto es el primo del anterior, pero no igual. Ciertamente voy a dar rienda suelta a mi misantropía, aunque haya por ahí algún estult@ que ya me esté tachando de misógino por el post precedente.
Son tantos los tópicos que no sé por dónde empezar. El consejo te lo doy al principio, pues sé que si eres de los que le hace falta no será capaz de llegar al final. Verás, si no has entendido alguna de las palabras pronunciadas y no las has buscado en el diccionario…búscalas y termina de leer (si no conoces alguna más, búscala también), será un buen inicio.
Según me dice una fémina, el equivalente de la Puta en el hombre sería el Puto Cabrón, por ello me centraré en los defectos de ese tipo de escoria. Se trata de ese autoproclamado macho, ese que se disfraza y peina raro en busca de una pieza, da igual la que sea y como sea, la cuestión es que el Puto Cabrón fardará con los colegas y multiplicará los resultados, su imaginación se apoderará de él y lo que fue un ‘’no’’ se convertirá en un: ‘’me aburrí de ella’’; lo que fue un ‘’hasta luego’’ lo tomará como un: ‘’no puedo vivir sin ti’’; y lo que fue un ‘’sí’’…pues lo que fue un sí será una infinidad de polvos. Así es, la principal característica del Puto Cabrón es su capacidad de imaginación y su falta de escrúpulos, no dudará en señalar a sus piezas (sea realidad o ficción) con el dedo sólo para fardar.
Pero hay muchos tipos de Putos Cabrones. Los que directamente compran su pieza, para ello exhiben todo tipo de lujos, desde un coche caro que no puede pagar hasta todo el oro que tiene en casa para deslumbrar. Está el mentiroso, el que le cuenta a su ‘’víctima’’ a modo de catálogo todas las que dice haberse tirado, para impresionar al auditorio y follar rápido con la incauta. Está el tramposo, ese que tiene un hígado entrenado y va en busca de la más joven del grupo, la emborracha y dan un paseo, que si nadie ve donde termina bien puede convertirse en un par de polvos para contar a sus colegas. Está el gallito, igual que los demás también se exhibe, lo malo es que éste necesita buscar bronca con otros que considera más débiles para mostrar su hombría. Está el extrovertido, ese que no siente desinflar su cerebro con cada estupidez que sale de su boca, ese que no para de hablar y poner su mejor sonrisa para marear la perdiz. También encontramos al modelo, ese que casi no puede caminar, ese que no sabe leer y que en lugar de hablar balbucea palabras al azar, da igual porque nadie le escucha, poco o nada interesante tiene que decir, pero no importa porque este folla seguro. Podemos ver al desinhibido, ese que es normal hasta que se pasa de la ralla…
Hay más tipos de Putos Cabrones, como por ejemplo ese que le pone cuernos a su pareja hasta en la nuca, ese que anula a su pareja para tenerla bien atada, ese que se siente superior a su pareja porque sabe que en cualquier momento se puede comprar otra…
Bueno, si has llegado hasta aquí, te felicito, quizá no te encuentres entre los individuos anteriores. Si te identificas con algún tipo, pues tampoco es tan malo ser un Puto Cabrón (o una Puta) siempre y cuando no dañes a terceras personas, pero hazme caso, cuando sientas el impulso de fardar por fardar, mejor léete algún libro y así podrás evadirte también de la realidad e incluso puede que aprendas algo.
Realmente no sé quién o quienes me dan más asco, si los Putos Cabrones, si las Putas o los pusilánimes cómplices de unos y otras.

La segunda parte del tema de Porta…

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