»Adagio for Strings» de Samuel Barber. Os pongo el vídeo como un post más por el contenido del vídeo, espero que la mayoría entienda lo que pone porque es un gran mensaje, bueno y la música (que es lo que buscaba en primer lugar) pone los pelos de punta.
Amor contra Odio
En este mundo, hasta la pluma más ligera deja una huella. La cuestión radica en su entidad, en si es indeleble o por el contrario se puede borrar fácilmente.
Centrándonos en el ámbito de los sentimientos, debemos preguntarnos cuál de todos deja una huella, una marca, una impronta más profunda. El amor y el odio son a mi juicio los sentimientos más poderosos tanto por su frecuencia como por su calado, por ello me pregunto cuál de los dos prevalece con el paso del tiempo.
Ciertamente, al recordar tiempos pasados nos invade la nostalgia (que es a su vez una mezcla compleja y contradictoria de sentimientos que nos deja un sabor agridulce), y a pesar del dolor padecido y el consecuente odio contra algo o alguien, predomina un sentimiento de bienestar, de satisfacción, es decir, en cierta forma el amor es más fuerte que el odio. Y cuando se recuerda algo bueno o un amor ‘’pasado’’ el odio no aparece, incluso cuando aquel amor se transformó en odio, el tiempo impone su perdón y odiar deja de tener sentido.
Por ello, pese a que soy de la opinión de que el ser humano es malo por naturaleza, al final se da la paradoja de que el amor vence al odio (excepto en casos extremos y de enfermos mentales), por lo que la huella del amor se torna indeleble y descubrimos que la del odio puede desaparecer…aunque sea con el tiempo.
Abrazo roto
Un abrazo roto al anochecer dejaba traslucir una historia de dolor con sabor a traición. Ese abrazo ponía fin a una amarga discusión decorada por gestos de disculpa.
El trasfondo de la situación era la desesperanza y el desaliento que denotaban los ojos vidriosos de ella. »¿Qué más hacer por ti?» Parecía recriminarle, »¿Cómo seguir adelante si tú eres mi obstáculo? Desearía que comprendas que esto no puede continuar.»
Él, que sabe que como ella ninguna, insiste y se disculpa auto inculpándose, no encuentra las palabras que le convenzan porque ni él mismo se perdona, sólo le queda recurrir al recuerdo, a los proyectos y a la lágrima fácil.
Ahogados los dos en un mar de lágrimas, ven naufragar su relación en las sombras de la noche.
Como último gesto de compasión, ella le ofrece su ternura, la calidez de sus brazos y por última vez le permitirá sosegarse al ritmo de los latidos de su corazón. Así fue como el amor dio paso a un abrazo roto.
Maneras de llamar al pene por su nombre.
Estoy hasta la polla de la gente que no sabe hacer otra cosa más que ir por ahí molestando a todo aquél que le rodea. Tanto es así que he decidido pasármelos a todos por el arco del triunfo, a todos ell@s les invito a no seguir tocándome el falo, porque de lo contrario mi picha se puede convertir en una verga y eso me jodería, pues mi enfado iría también en aumento. Para callarles la bocaza debería meterles mi sexo a modo de tapón y mi pobre méntula se convertiría en una cuca maltratada. Realmente mi pinga y yo deseamos que dejen de molestarnos. Así es, si eres un cipote y te molesta este texto y vas a putearme, también puedes unirte al festín y mirar cómo muevo el rabo, cogerme el miembro, meterte mi pito en la boca y comerme el nabo, pero no te quejes si mi trabuco te dispara a traición.
A la mierda
Hay momentos en la vida en los que simplemente apetece mandarlo todo a la mierda, así de sencillo, a la mierda!!!!
Por eso te digo a ti vete a la mierda por tu indiferencia, a ti por tu rencor, a ti por tu hipocresía, a ti por tu pasividad, a ti por gilipollas, a ti porque me caes mal, a ti porque no te caigo bien, a ti por chulo, a ti por puta, a ti por prepotente, a ti por no entenderme, a ti por disimularlo, a ti por tus prejuicios. A la mierda Tú también que me mentiste y Tú por callarte, Tú porque lo sabías y Tú por creer saberlo todo. Tú que no encontraste la respuesta que te pedí y Tú que me hiciste la pregunta equivocada, también os podéis ir a la puta mierda. No os necesito, sólo apestáis mi vida, mejor iros a la mierda, pues de la mierda salís y en mierda os convertiréis. A ti que no te gusta lo que digo, a ti que no te gusta lo que escribo, a ti que no te gusta lo que hago, a ti que no quieres entender lo que pienso, a ti que piensas algo que no entiendo, a ti que rebates lo que expongo sin leerlo, a ti que miras con disimulo, a ti que miras con descaro, a ti que hablas sin escuchar, a ti que escuchas y no hablas, todos podéis seguir mi consejo…iros a la mierda! A ti que no me tendiste la mano cuando me viste por los suelos, a ti que no aceptaste la mía cuando te la tendí, a ti que me envidiaste sin motivo y a ti que fuiste el motivo de mi envidia…os pido que os vayáis a la mierda. Tú que no tienes educación, Tú que no respetas, Tú que criticas sin razón, Tú que amenazas, Tú que te quejas desde tu trono…por favor, iros a la mierda!!!
F. Fernán Gómez…
Como reza el dicho: ‘’no hay gusto más descansado que después de haber cagado’’.
Metáfora de la pesca.
Parece mentira comprobar las similitudes que tienen la vida y una jornada de pesca entre amigos. De ello me di cuenta reflexionando con un colega al cual conozco desde no hace mucho.
Ciertamente, cuando vas a pescar por muy acompañado que estés sólo estás tú con tu caña. Durante un periodo no definido de tiempo se sucederán numerosos intentos, la gran mayoría termina en fracaso, pero no por ello se pierde la ilusión de obtener una buena pieza, ni tan siquiera si ese trofeo llega se pierde la ilusión, pues siempre habrá lugar para otro logro. Como en la vida, lanzas el anzuelo a la espera de un resultado, mientras el tiempo pasa sin darte cuenta del reloj.
Bien puedes perder la plomada, bien un astuto pez te puede robar el cebo, perdiendo momentáneamente el instrumento fundamental para conseguir tu objetivo primero, un pez más grande que todos aquellos que consigan tus acompañantes. Pero tú sigues hasta cuando más cansado y desesperanzado estás, algo te invita a volver a intentarlo, y lanzas de nuevo el anzuelo y con más fuerza, como si por ello una especie de tiburón pacífico se encontrara por sorpresa tu regalo y el incauto lo fuese a morder para darte a ti el premio de poder vanagloriarte. Pero pocas veces ocurre eso.
Podría estar horas disertando sobre este hecho, sobre la metáfora de la pesca y la vida, pero básicamente quiero destacar que lo curioso de todo es que aunque en el momento no lo pases bien debido las malas condiciones y/o a los malos resultados, cuando recuerdas esa jornada de pesca siempre prevalece un buen sentimiento que parece justificar aquel tiempo que parecía desperdiciado. ‘’Al fin y al cabo pasamos un buen rato haciendo nada…’’
Resaca de dolor
»¿Sabes? Me emborraché bebiéndome tus lágrimas de odio y rencor y estuve ebrio por el dolor, creí ser poseedor de tu amor y a cambio te entregué mi mundo. Soñé con aquel presente y vi claro mi futuro. Hoy sueño con el pasado y el mañana se hace oscuro».
Así es, sombras del ayer se proyectan sin cesar sobre este oscuro presente y perturban mi persona. Recuerdos inéditos hasta entonces que ahora se apoderan de mi ser y no sé por qué, pero más no puedo entristecer, sé lo que debo hacer, aunque no sé si podré.
Tengo un camino que seguir mas no sé por dónde ir, no quiero que me vuelvan a herir pero no voy a huir. A lo lejos un nuevo amor vi venir, no obstante la niebla del devenir le hizo morir.
Devuélveme mi sueño
Digamos que lo acontecido esa noche fue una reconstrucción metafórica de su vida.
Se sentía cansado y buscó refugio al amparo de las sombras, esas que en pequeñas dosis reconfortan pero que a la larga suponen una pérdida de tiempo. Las sombras le sumergieron en un plácido pero artificial sueño, un estado de inconsciencia que te sumerge en la más oscura de las oscuridades, en la más jodida de las realidades, allí donde te crees el dueño de todo y no eres dueño ni de tus actos. De repente sus circunstancias se deforman como imágenes oníricas, no tiene capacidad de reacción porque ya no está en un sueño, ahora es una pesadilla de la cual no quiere salir puesto que salir de ella sería perder su más preciado logro. Vivir esa pesadilla le hace ver desaparecer amigos, le hace martirizar a su madre, le hace anular a su padre, le hace perder a su esposa, le hace arriesgar su vida y la de inocentes, pero él no puede hacer nada, ya hace tiempo que dejó de poseerse a sí mismo. Un toque de atención le hizo darse cuenta a la fuerza que estaba en medio de la oscuridad, que debía cambiar o desaparecer, pero por desgracia ese toque de atención le ha despertado. Con una expresión de resignación e impotencia escupe una lacónica y fulminante expresión: ‘’Me ha robado el sueño sin motivo, llamaré a mi madre para decirle que su hijo ya molesta hasta dormido en la carretera’’. Ahora me excuso diciéndole: ‘’por favor señor siga descansando, no está en condiciones de ir a ningún sitio. Comprenda que le haya molestado’’ Con tono de disculpa me responde: ‘’no se preocupe, hace años que me robó el sueño y ahora me está arrebatando la vida. No puedo dormir si no es drogado’’.
No sabía cómo sonsacarle el culpable de su tragedia. ‘’¿Una desgracia?’’ le pregunté. ‘’Las drogas’’ logré escuchar. Continuó contándome esa misma historia que estamos hartos de escuchar en los programas de televisión, de leer en humildes blogs como éste, pero si hubierais estado allí sabríais que no era una historia más, era su Historia desgarrando su alma y destrozando mi conciencia con cada palabra, pues cada expresión denotaba una infinidad de sentimientos. Pese a todo, se sentía acompañado por su madre y por sus amigos fallecidos, esos mismos que aseguraba le habían salvado la vida desde allá donde estuvieran.
Pasado un rato, me alejé de él sin despedirme, pues sabía que la conversación no terminaría allí. Tenía la certeza de que me acompañaría en mi reflexión pese a que él seguiría intentando reconciliarse consigo mismo para conciliar el sueño y desterrar el insomnio.
Abram,»cuchara de plata»