Tu amor es como un Bonsái

Duele ver cómo mi amor por ti es como el anciano que cuida a su Bonsái. Pasaría el tiempo que le resta de vida cuidándolo, regándolo, mimándolo…incluso lo poda sin saber nada de plantas. Toda su ilusión se centra en verlo envejecer sin crecer, sin que se inmute, sólo espera que un halo de magia lo envuelva, que la gente lo admire y poder admirarlo.
El pequeño árbol se aprovecha sin pudor de sus cuidados, pero no le va a corresponder de ninguna forma porque sabe que solamente con su delicada presencia se contenta el anciano. Se ve superior porque sabe que incluso si dejara de estar ahí, el viejo se culparía siempre a sí mismo, no se lo perdonaría y ningún otro Bonsái podría suplirle.

Está todo dicho, cuando por la actitud que mostramos saciamos los deseos de quien se ama, esta persona no aspira a nada más porque lo tiene todo sin hacer nada, es por eso por lo que juega con ventaja y únicamente desea el bienestar que recibe, engañando así a quien le ama al no corresponderle y también engañándose a sí misma al creer que se enamorará de alguien que se portará igual de bien.

Recordando palabras del pasado…

Sin tu ayuda.

»No gracias, no me perdones la vida ocultándote tras un velo de indiferencia, no simules compasión ante mis restos de derrota. Mejor vanaglóriate de tu hazaña, no te agaches a recoger mis pedazos destrozados, sigue como antes, sin hacer nada por mí. Es lo mejor para todos, tú seguirás invicta y yo me levantaré poco a poco sin ayuda. No vengas a liberarme de tus cadenas, deja que el tiempo las oxide y mis dientes las arranquen, hace tiempo que me di cuenta que para esto sólo me tengo a mí…suficiente. No creas que me sirvo del odio para lograrlo, tan nocivo sentimiento quedó desterrado de mi ser en cuanto comprendí que mientras él habitara en mí no dejaría paso al amor.
Mejor seguiré escupiendo letras de dolor mientras mi sangre fluya espesa por mis venas

Conversando con el corazón.

Me levanto de la cama, un extraño frío embarga mi habitación, tengo una almohada que no habla en las horas de la madrugada, unas paredes que no escuchan, un teléfono que no suena. De fondo oigo un ruido familiar, acompasado a su manera y constante, es mi corazón que intenta conversar conmigo.
Pero ahora me encuentro demasiado aturdido como para poder escucharlo con atención, su tiempo pasó y por seguir sus consejos he perdido la facultad de interpretar sus designios. El pobre iluso soñó con ser tan grande, quiso crecer tanto, que se rompió; el incauto se lanzó sin precaución a una aventura que lo ha dejado perdido y no quiero encontrarlo.
Este corazón intenta decirme algo, algo que no puedo percibir, algo que no voy a escuchar. No voy a escuchar los consejos de eso que se fue a brazos de otras personas y me dejó vacío y solo, persiguiendo espejismos de oasis en medio de mi desierto de soledad.
Cállate de una vez, te di la oportunidad de encontrar felicidad y te has equivocado, has confundido a mi razón, me hiciste débil y ahora tengo que reconstruirte con retazos de conciencia, de perdón, de recuerdos, de rencor, de indiferencia, de lealtad, ahora el amor no quedará en tus manos, estará junto con la esperanza, al final de una caja dentro de la razón. Será el bien más preciado y oculto de mi ser, será otorgado a quien se lo merezca, no a quien te lo pida.

Estás loco, ¿estoy loco? Bendita locura.

Escribe poemas y serás débil, escribe críticas y serás incomprensible inconformista, escribe sátiras y nadie te entenderá, escribe con ironía y se lo tomarán al pie de la letra, escribe verdades y serás un loco…pues me encanta estar loco!!!
Es de lo único que puedo sentirme orgulloso, de ser tal como soy, no tal como debería o tal como gustaría que fuera. Si no estoy conforme contigo te lo diré, si tengo que callarme callaré; si tengo que retroceder retrocederé, si tengo que empotrarme contra un muro con tal de no tragar más orgullo…adiós murito; si me faltas al respeto te recitaré mi catálogo de insultos; si eres torpe y no entiendes mis sarcasmos e ironías…pues agudiza el ingenio; si tengo que retraerme en mi caparazón, pues desde allí os veré, si el peligro me acecha fuera de la madriguera y me apetece tomar el sol, tu odio no impedirá que los rayos quemen mi piel; si una paranoia me ronda la cabeza y necesito compartirla contigo, pues la compartiré, te animo a compartir las tuyas conmigo (que no por obviarlas o negarlas quiere decir que no las tengas); si no puedes comprenderme lo siento por ti, pero si no quieres comprenderme…Tú te lo pierdes, se aprenden muchas cosas de un loco!!!

Si tampoco te gusta este texto…mejor no hables porque estoy loco…y no sé de lo que soy capaz de hacer!!! Jajaja, esto es broma!!!

Luna me acompaña.

El insomnio me acecha cada noche, es lo que ocurre al no poder reunirte con tu ánima cuando la oscuridad nos acorrala, ahora sólo la Luna me hace compañía en mis interminables horas de vigilia. Y hasta ella me abandona, seguramente cansada de tantas preguntas sin respuesta, de tantos minutos de reflexión, de tantos recuerdos manipulados por mi mente, de tantas miradas lanzadas creo que se ruboriza en su inmensidad y por eso decide desaparecer, y cuando vuelve pienso que lo hace con las respuestas que busco, pero Luna sólo puede mirarme con compasión y hacerme muda compañía. No espero que me hable, sólo pido respuestas, pero quizá no le hago las preguntas adecuadas. Le hablo a ella porque fue, es y será testigo de mis noches más dulces y de mis noches más amargas y largas, sólo ella puede entenderme y sólo ella me arropará alguna noche y despertaré sabiendo que he dormido, sabiendo que he vivido una nueva aventura con mi inconsciente.

No te perdono.

Amigo mío, si te pide perdón alguna vez dile:

‘’No me pidas perdón, pues sabes bien que no puedo darte lo que no existe, y Tú no tienes perdón. Confórmate con mi conciencia, regodéate con tu triunfo, enseña mis orejas al tendido, pavonéate delante mi cadáver, arráncame la piel a tiras, cuelga mi cabeza en tu pared, disfruta tu momento de gloria cada vez que me veas, pero no me pidas perdón. Es lo único que no me has arrebatado y no voy a dártelo, no voy a desnudar a mi ego mientras lo miras con lascivia, sigue odiándome sin motivos y así mantendremos el equilibrio que ha de haber en el mundo. ‘’

Y después que lea aquí

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar