P.I: -No puedes faltar a la cita: mañana, ¡huelga general!
T: -¡Ajám! ¿A qué hora dices que es?
P.I: -Mmm, todo el día.
T: -Uf, ¡qué va! No puedo, yo trabajo.
P.I: -No puedes faltar a la cita: mañana, ¡huelga general!
T: -¡Ajám! ¿A qué hora dices que es?
P.I: -Mmm, todo el día.
T: -Uf, ¡qué va! No puedo, yo trabajo.
Al verla llorando desconsoladamente, sentada sobre la mesa de su despacho, él se acercó lentamente, con la delicadeza de un zorro entre la hierba al acecho de su presa.
El móvil roto en el suelo le hizo pensar en una pelea con su marido, por ello optó por sentarse a su lado, sin decir palabra alguna. Ella sólo se percató de su presencia al sentirlo cerca, tanto que, al finalizar sus últimos sollozos, podía oír su respiración y, sin llegar a mirarlo, sentir su mirada.
Únicamente apartó la vista del móvil cuando él decidió pasarle el brazo derecho por detrás de la espalda, mientras que con la mano izquierda le acariciaba su frágil barbilla, aún con restos de lágrimas.
Ella se dejó llevar por la emoción. Apoyó con delicadeza la cabeza sobre su pecho, lo cual aprovechó él para terminar de rodearla con sus brazos, fundiéndose los dos en uno, naciendo al instante una misma necesidad.
Acto seguido, besó la frente de la chica, que, nada más sentirlo, levantó la mirada hacia él para a continuación aproximar sus labios. Ambos se besaron lentamente, saboreando, más que los labios del otro, cada segundo del reloj. Ella se sentó sobre las rodillas de su compañero, buscando mayor refugio; pero era inevitable que notase en poco tiempo cómo el miembro de aquél crecía a la par que se hacía más… consistente. Al notarlo, su excitación también fue en aumento y olvidó por completo los votos de fidelidad hechos a su marido, pues allí sólo había lugar para ellos dos y la pasión. Así, ella resolvió poner a prueba la “consistencia” de la erección de su pareja, primero con las manos, luego con la boca y finalmente, introduciéndoselo suavemente, muy suavemente, de espaldas a él, que se encontraba sentado en la mesa, ligeramente recostado, en su vagina. El joven dejó que su falo penetrase en ella por completo, con facilidad. Mientras masajeaba con una mano uno de sus senos y con la otra el clítoris, le daba tiernos besos en el cuello a la mujer que ahora poseía. Tras unos minutos de frenesí, los movimientos acompasados de caderas y los gemidos de placer le condujeron al irremisiblemente al orgasmo.
-Es una lástima que discutas con tu marido, -comentó él al vestirse-.
-¿Con mi marido? No me ha pasado nada. ¡Lástima de móvil!
-Cómprate otro-.
Insensible, dijo ella para sus adentros. Puta, pensó él.
Espero que os haya gustado. Se trata de una prueba de estilo, donde he pretendido crear un relato erótico con 400 palabras. Por favor, decid lo que tengáis que decir, acepto críticas.
Bueno, familia, por fin a la venta mi primer libro, titulado “Nacido de mí”.
En resumidas cuentas, se trata de una recopilación de mis mejores textos -incluidos varios inéditos-, más de ochenta títulos en unas ciento sesenta páginas, que abarcan relatos cortos, reflexiones, epístolas y poemas. La temática es variada, predominando el amor y el desamor, la esperanza y la desesperanza. En definitiva, la cara y la cruz de la vida –sobre todo la cruz, no os engaño-.
Podéis descargároslo en formato PDF, por poco más de un euro visitando esta página: http://elcapi5.bubok.com , donde también podéis encargarlo en formato físico. No obstante, si sois de Vélez-Málaga, os aconsejo que acudáis a la única librería física en la cual se vende: Librería y papelería “La cuentacuentos” (C/ Alcalde Manuel Reina, al lado de la hamburguesería “Los Pakis”, frente al colegio Andalucía).
Un saludo y gracias a todos los que habéis hecho esto posible.
Piensa que es como creer en algo desde primera hora y por ello recibir eterno agradecimiento. Recuerda que el que recibió tu ánimo cuando desfallecía, algún día te sorprenderá.
Olvidando viejas pesadillas y viviendo anhelados sueños.
Es como algo que se gesta en tu interior. Simplemente sabes que saldrá a la luz, pero no puedes predecir ni cuándo ni cómo ni dónde, sólo desde dónde: desde lo más profundo, nacido de mí…
No sé cuántas veces habré intentado escribir al respecto, pero siempre descubro una nueva modalidad de envidia. O mejor dicho, un nuevo nivel. Y es por eso y por ser testigo, no víctima ni portador de ella, por lo que nunca me decido de veras a escribir algo.
Sin embargo, las ideas se me han aclarado bastante al ser yo mismo víctima de tan mezquino ¿Sentimiento? ¿Actitud? Sea lo que sea, me ha tocado sufrirlo con creces desde que comenzó el año y por fin voy a publicar algunos casos de envidia.
Y me he dado cuenta de la gran variedad de motivos que pueden despertar la envidia en el prójimo, por nimios que parezcan ser. Por ejemplo, vas al gimnasio y te pones a levantar kilos. Se pone a tu lado el típico niñato gilipollas a levantar los mismos kilos que tú, mientras te mira con aires de suficiencia, cuando no de superioridad. Entonces tú te planteas irte de allí o decirle: ‘’mira campeón, cuando tardes 9 segundos por repetición, con un movimiento estricto, date el gusto de compararte’’. Pero la cosa no se queda ahí. Hay más motivos para levantar envidias. Vas andando y los retaquitos te miran hacia arriba y les notas el odio camuflado de indiferencia en la mirada –cómprate tacones, imbécil, me entran ganas de decir-.
Pero la envidia en temas de ocio no tiene nada de malo en comparación con las de temas laborales. Ahí te encuentras de todo, auténticas carnicerías en tu espalda, que van desde el que simplemente te critica desde primera hora; hasta el que te adula por delante, mientras que por detrás dice eso de ‘’sí, pero…’’; pasando por aquél de ‘’ya os lo decía yo…’’. Da igual todo lo bien que lo hagas. Siempre hay un pero o un motivo de mofa o burla para resaltar el defecto que hace mella en el resto de cualidades que envidian de ti. Como ese amigo tuyo de toda la vida, que no sabe hablar, pero que se ríe de ti cuando tienes un lapsus linguae. O ese otro, que no soporta que escribas mejor que él y, en cuanto ve uno de tus textos, te tira en cara que si eres un sensiblero –cuando el texto en cuestión es de sentimientos, pues cuando es de otra temática también la resaltará para despreciarlo igualmente- y lo publica a todo Cristo sin que nadie le pregunte.
En fin. No voy a mencionar nada de las envidias por las posesiones. Por fortuna o por desgracia ahí no hay motivos para envidiarme. Mas no me quedo a gusto si no me río públicamente de eso que la peña denomina ‘’envidia sana’’, que consiste en envidiar con buenos sentimientos -supongo- los logros ajenos. Pero bueno, suena de puta madre, y por eso digo que tengo envidia sana de Cristiano Ronaldo. Si es que soy un pedazo de pan…
Si la envidia es mala y no puta, ¿Por qué los envidiosos son unos hijos de la gran puta?
Pues eso, colega. Que nos quieren endiñar un dos por ciento más al 16% de IVA (impuesto sobre el valor añadido) que ya apoquinamos religiosamente. Es decir, a partir de Junio –creo recordar- tendremos que pagar un 18% de IVA en las facturas.
La cosa es que mi primo Celestino Corbacho –Ministro de Trabajo e inmigración, que dentro de poco también debería ser de emigración– afirma con desparpajo que esa subida será para pagarles el subsidio de desempleo a los parados. Vamos, que al notas en cuestión le faltó el canto de un euro para decir textualmente que todo españolito tiene que apretarse el cinturoncito para pagarle a esos vagos inútiles que se tiraron a los brazos del ladrillo para hacer dinero rápido (algo que vino a decir también hace unos días en la 1TVE ese pedazo de presidente que nos hemos ganado a pulso).
Y yo, con la idea de la solidaridad en la mente, aplaudía las palabras –lo siento, pero es una costumbre muy española aplaudir y asentir lo que cualquiera diga por la tele sin someterlo a crítica…y yo no soy más que ustedes- rebosantes de buena fe de nuestro ministro. Pero me dio por pensar –mientras seguía ahí, dale que te pego a las palmaditas-: ¡Hostias! ¿No se supone que nuestras pensiones o nuestros subsidios nos los pagamos nosotros mismos mientras estamos trabajando? –Ahí dejé de aplaudir poquito a poco…-
Pues ahora resulta que no, que yo, que he sido víctima del sistema autonómico dilapidador español, de la ESO, de la LOGSE, de la LOU, del euro, del decretazo, de 30 años de gobierno ininterrumpido del PSOE en Andalucía –con sus consiguientes redes clientelares-, de las mafias del ladrillo, y de la puta que parió al primero, no tengo asegurado ni por el forro mi correspondiente subsidio de desempleo –de mi pensión de jubilación mejor ni pienso…- si no es a golpe de subida de impuestos creados, al parecer, ad hoc.
Sin embargo, me da a mí en la nariz que hay gato encerrado. Porque, si con un dos por ciento más en el IVA se pretende cubrir los gastos de casi cinco millones de parados durante un período de tiempo desconocido…con el 16% restante, más el canon digital, más lo que recauda hacienda con el IRPF Y el IBI, más los millones de multas, más los impuestos que ponen motu propio las CC AA, más las tasas que se sacan de la manga las administraciones locales, más un montón de impuestos que no cito por desconocimiento y por falta de tiempo…¿qué cojones hacen?
¿No será que lo que realmente se pretende es garantizar el bien estar de los sindicatos y sus liberados y de los nacionalistas periféricos y de los artistas de la ceja –con esa super-ministra Sinde-, y de periodicuchos adeptos y de feminatas exacerbadas y de banqueros sin escrúpulos –a éstos, lejos de meterles mano, se les da viruta contante y sonante-, y demás socios-listos, para crear redes clientelares a nivel nacional? Es decir, marginar y acorralar a una oposición denigrada –a lo cual contribuye, y mucho, su inoperancia- haciéndose con los resortes básicos que vertebran la sociedad española en su conjunto mediante la táctica de la subvención. Por cierto, tal y como ha ocurrido, a menor escala, en Andalucía.
Eso por una parte. Por otra, habría que hablar de cómo gastan a manos llenas nuestros políticos los recursos de los contribuyentes con tanta ley de recuperación -parcial- de la memoria histórica, tantos sueldos, tantas dietas, tanta publicidad estatal, tanto coche blindado, tanto guarda-espalda, tantos viajes ‘’oficiales’’, tanta cumbre de alianza de civilizaciones, tanto traje de ministra, tanta festividad del orgullo Gay en no sé qué país africano, etc., etc., etc., pero no tengo tiempo. Además, ahora me van a disculpar porque tengo que vomitar un rato. Es lo que tiene tragar tanta mierda, que por algún lado tiene que salir.
Esquivando tiros. Rifando puñaladas.
Jesús Capitán dixit.