¿Dónde te metes, inspiración?

Después de tantas horas, días, transcurridos sin tener noticias de ella, apareció en aquel antro nauseabundo que antes era llamado dormitorio. Lo hizo como antaño, por sorpresa y sin avisar, cual ente obscuro y enigmático. No parecía maligno, pero aquél pobre hombre, apoyado a duras penas sobre uno de sus codos en el escritorio, creyó tener frente a sí a la mismísima muerte.

Ella lo miraba con compasión. A la derecha del pobre desgraciado vio un vaso con unas gotas de vaho cayendo suavemente por el exterior del mismo; en su interior, apenas un dedo de agua. Al lado del vaso, una botella vacía de Cardhu gran reserva, en cuyo interior adivinaba los restos de un Cohiba, aún humeantes. Enfrente, su ordenador, cuyo contenido no veía –sin embargo, no era difícil imaginar el porno-. A la izquierda, un flexo de luz tenue, casi tan exhausta como el ánimo de este desdichado. A sus pies, hojas y hojas rellenas con escritos indescifrables.

Tras ver tan miserable estampa, quiso irse, mas él no la dejó.

-¿Quién eres? –preguntó.

-Soy tu inspiración- respondió ella, frenándose en seco, cuando ya le daba la espalda para marcharse.

-¡Y una mierda!- protestó él, airadamente.

-¿Por qué dices eso? ¿Acaso no me esperabas?

Estoy harto de verte aparecer y desaparecer una y otra vez –le replicó, mientras se ponía las gafas e iba modulando su timbre de voz-. Apareces cuando conduzco, cuando esa maldita botella se vacía, cuando ese puro se termina, cuando esos CD’s dejan de sonar, cuando duermo… Maldita seas, tú no puedes ser mi inspiración. Apareces incluso cuando cago o cuando estoy follando, pero nunca cuando te llamo.

¿No? ¿Acaso cuando bebes un buen whiskey, fumas un buen puro, escuchas buena música, tienes un buen sueño… o cuando cagas o follas, no me estás llamando?

Tras plantearle tal cuestión, su inspiración se marchó con la promesa de volver cualquier día a cualquier hora, con asiduidad o sin ella. Él, por su parte, empezó a teclear estas líneas después de tomarse un café, a las tres de la madrugada de un día cualquiera del mes de agosto.

La solución está en ti.

No lo intentes, es inútil, tanto como sentirse bebé a anciana edad. No, no vale la pena olvidar cuando el recuerdo te invade; ni recordar minutos felices, cuando son horas amargas las que tienes que tragar.

Tú dale a tu vida el sentido que quieran. Interpreta los designios del Señor, la posición de los astros o las estelas de los cometas si quieres; pero, cuando tus armas queden obsoletas y corroídas por el tiempo, no me digas que tenías fe en el devenir. Por favor, cuando ese día llegue –que llegará-, no me digas nada, pues las ojeras en tu rostro, la sonrisa congelada y la mirada perdida serán suficientemente elocuentes como para entender que nunca viste en ti misma la solución.

«Nacido de mí», ¡¡¡¡¡Mi primer libro!!!!!

Bueno, familia, por fin a la venta mi primer libro, titulado “Nacido de mí”.

En resumidas cuentas, se trata de una recopilación de mis mejores textos -incluidos varios inéditos-, más de ochenta títulos en unas ciento sesenta páginas, que abarcan relatos cortos, reflexiones, epístolas y poemas. La temática es variada, predominando el amor y el desamor, la esperanza y la desesperanza. En definitiva, la cara y la cruz de la vida –sobre todo la cruz, no os engaño-.

Podéis descargároslo en formato PDF, por poco más de un euro visitando esta página: http://elcapi5.bubok.com , donde también podéis encargarlo en formato físico. No obstante, si sois de Vélez-Málaga, os aconsejo que acudáis a la única librería física en la cual se vende: Librería y papelería “La cuentacuentos” (C/ Alcalde Manuel Reina, al lado de la hamburguesería “Los Pakis”, frente al colegio Andalucía).

Un saludo y gracias a todos los que habéis hecho esto posible.

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