Es tan estúpido como temerle al destino. No puedes hacer nada, salvo olvidarte del mismo hasta que te escupe en la cara y te demuestra tu frágil existencia.
Por eso, no me tengas miedo. Simplemente soy superior…
Es tan estúpido como temerle al destino. No puedes hacer nada, salvo olvidarte del mismo hasta que te escupe en la cara y te demuestra tu frágil existencia.
Por eso, no me tengas miedo. Simplemente soy superior…