Para cuando te ocurra.

«Cuando te abrace y sientas frío, piensa. Cuando te inclines para besarle y él se mantenga impasible, piensa. Cuando toques su cabello y se moleste, piensa. Cuando le acaricies y no  te corresponda, piensa. Cuando le veas y no acuda a tu encuentro, piensa. Cuando no sonría al verte, piensa. Cuando parezca haberse olvidado de ti, piensa.

Finalmente, cuando te dé de lado, deja de pensar. No te valdrá de nada

Es un guión que me sé de sobra. No soy adivino.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar