Maldito sea el tiempo.

Tiempo, intangible baremo que destroza expectativas.
Tiempo, asesino de esperanzas.
Tiempo, creador de distancias insalvables.
Tiempo, inmutable artesano de la realidad.
Tiempo, maldito seas por camuflarte de aliado siendo el más vil enemigo. Enemigo por ir siempre en contra de quien te necesita y vil porque siempre escapas sin esfuerzo avanzando inexorable con imposible detención.
Hoy, como ayer, te maldigo por las veces que llegué tarde a mi cita con el destino, por perderte de vista cuando más te necesité.
Maldigo al que te inventó, pues creó la más inexpugnable y, a la vez, más necesaria prisión…

Nunca le des tiempo al tiempo, él no lo hará contigo.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar