Hace unas horas me he llevado una sorpresa al ver que alguien (no sé muy bien cómo) encontró este blog utilizando una expresión muy interesante. Dicha expresión es: »¿qué hacer para ser yo?». Supongo que ver lo que dice otra persona sobre sí misma para tener una forma de ser uno mismo es toda una incongruencia. No obstante, suponiendo que este-a visitante anónim@ no ha encontrado lo que buscaba, he decidido resumir en una frase lo que yo personalmente hago para ser yo mismo:
Digo lo que pienso, pienso lo que hago y hago lo que digo.
Espero que todos los que lean esto no se hagan un lío, reflexionen y acepten el consejo.
Son las mayores verdades que uno puede escuchar sobre el amor.
De todos los que he encontrado en youtube he puesto este debido a que el montaje no está mal y además se ha molestado en poner la letra.De de todas formas se entiende a la perfección lo que dice y lo que quiere decir.
Espero que os guste al menos una ínfima parte de lo que a mí me gusta…sería más que suficiente, creedme.
A veces me hago preguntas que no debemos hacernos…
¿A dónde fueron las lágrimas que no se derramaron?
¿Cómo se perdieron las miradas que no se encontraron?
¿Cuándo nos desviamos del camino que nos deparó el destino?
Dime amigo, ¿dónde descansan los sentimientos que murieron? ¿Qué cementerio cobija los restos de aquellos recuerdos que tanta desdicha trajeron?
¿Dónde el perdón que no concedí y dónde la fortuna que nunca vi?
¿Qué sentí con aquél abrazo que no os di?
¿A qué saben los besos que no se dan? ¿El amor, cuando no viene, a dónde va?
Tiempo, intangible baremo que destroza expectativas. Tiempo, asesino de esperanzas. Tiempo, creador de distancias insalvables. Tiempo, inmutable artesano de la realidad. Tiempo, maldito seas por camuflarte de aliado siendo el más vil enemigo. Enemigo por ir siempre en contra de quien te necesita y vil porque siempre escapas sin esfuerzo avanzando inexorable con imposible detención.
Hoy, como ayer, te maldigo por las veces que llegué tarde a mi cita con el destino, por perderte de vista cuando más te necesité.
Maldigo al que te inventó, pues creó la más inexpugnable y, a la vez, más necesaria prisión…
Nunca le des tiempo al tiempo, él no lo hará contigo.
You know I’ve heard it said there’s beauty in distortion.
By some people who’ve withdrawn to find their heads
Now they say that there is humor in misfortune
You know I wonder if they’ll laugh when I am dead
Why am I fighting to live if I ‘m just living to fight?
Why am I trying to see when there ain’t nothing in sight?
Why am I trying to give when no one gives me a try?
Why am I dying to live if I’m just living to die?
Hey, you know some people say that values are subjective,
But they’re just speaking words that someone else has said.
And so they live and fight and kill with no objective.
Sometimes it’s hard to tell the living from the dead.
Why am I fighting to live if I ‘m just living to fight?
Why am I trying to see when there ain’t nothing in sight?
Why am I trying to give when no one gives me a try?
Why am I dying to live if I’m just living to die?
Yeah, you know I used to weave my words into confusion.
And so I hope you’ll understand me when I ‘m through
You know I used to live my life as an illusion,
But reality will make my dreams come true.
So I’ll keep fighting to live till there’s no reason to fight
And I’ll keep trying to see until the end is in sight
You know I’m trying to give so c’mon give me a try
You know I’m dying to live until I’m ready …
‘til I’m ready …..
‘til I’m ready …..
‘til I’m ready to die
Os dejo con esta canción para que la escuchéis si tenéis tiempo y ganas.
Antes debo confesaros que la encontré porque me entró curiosidad por saber de dónde venía la base de una de mis canciones preferidas de Tupac (una de sus caciones póstumas) titulada Runnin’.
Es un pecado no saber apreciar todo aquello cuanto nos ha sido otorgado, más aún cuando nos sabemos no merecedores de tales dádivas. Quizá por ello, quienes nos otorgan dichos presentes inmerecidos, comparten con nosotros la pena y quizá ello nos exculpa en parte. El destino castiga con fulgurante inmediatez a los generosos incautos dándoles como inmerecido premio la traición, la decepción y el fraude. No obstante, a los desagradecidos, el paso inexorable hacia el futuro les hace ver la falta que les hace aquello de lo cual se desprendieron o simplemente no aceptaron un día. Ahora dime, pusilánime ser despojado de todo raciocinio, por qué mostraste interés en conseguir el mapa que te guiaría hasta su corazón, por qué no supiste guardar tan preciado tesoro que llegaste a tener entre las manos, cómo has dejado escapar el único ángel que pasó por tu vida. Mejor no hables, al menos has sido suave en las formas. Y yo no soy quién para pedir explicaciones, aunque el hecho de que mi palabra fuera garante de tu valía es ahora lo que más daña.
Lo peor de todo es que sin saberlo (yo tampoco lo sabía hasta después de lo sucedido) has obrado con justicia…pues era demasiado para ti.
Al fin y al cabo los ángeles no deben andar con simples mortales.