Gracias mamá
Un día me levanté de la cama y conmigo se despertaron ciertas dudas que no acertaba a responder, me di cuenta de la dicotomía existente entre pensar y actuar, entre decir y callar, en definitiva entre ser sinceros y valientes frente a ocultar nuestro interior bajo una capa de indiferencia.
Por eso hoy he decido ser valiente, no te equivoques mamá, sabes que no estoy hablando por mí solo, sino también en nombre de los demás, de mis hermanos y de mi padre. Aquéllos no escriben nada pero intentan demostrarlo a su manera, el viejo quizá no lo haga por no estar acostumbrado a hablar de amor.
Trato de hacerte ver el profundo cariño y respeto que te has granjeado entre todos nosotros, porque cuando nos encontramos en el precipicio te buscamos y estás allí desde el inicio, porque aunque no entiendas las situaciones siempre nos ayudas a afrontarlas, porque cuando las espadas están en alto tú siembras la paz, porque cuando algo va mal siempre nos acordamos de ti y cuando va todo bien pasas a un segundo plano aceptándolo con resignación.
Es de suponer que nuestra actitud egoísta es ley de vida, como lo es que algún día nos tengamos que marchar, primero de tus brazos y luego rumbo hacia lo desconocido. Esta cuestión es la razón por la cual me animo a escribirte estas líneas, no quisiera dejar los deberes para última hora y después arrepentirme.
Básicamente intento decirte que cuando el árbol empieza a secarse es cuando más hay que regarlo, pues bien, nuestro cariño será para ti como el agua para el árbol, ese árbol que ha dado a la vida sus frutos, el mismo que nos cobija sin pedir nada a cambio, el mismo que tanto nos ha enseñado.
Y es que de ti hemos aprendido a respetar a los demás como base para respetarnos a nosotros mismos; nos has enseñado que la fidelidad existe; vemos en ti un ejemplo de valentía y perseverancia hasta en las situaciones más difíciles, aunque en alguna ocasión la toalla rozara la lona; en definitiva eres el paradigma de cómo supervivir con dignidad.
Como si de Atlas se tratara, te echas el mundo a tus espaldas y bajo tu cobijo seguimos adelante, con la seguridad de saber que tú nos levantas tras cada caída. Cual Hércules pareces invencible y tu fortaleza se contagia. Por todo ello te doy las gracias, por darme las armas necesarias para afrontar cada situación y superar con solvencia aquéllas más difíciles…gracias mamá.
6 comentarios hasta ahora
Replica
joder, creo que muchos de nosotros no nos damos cuenta de todo lo que significa para nosotros una madre, o al menos no lo demostramos y es una verdadera lastima pues que mínimo que reconocerles el trabajo y esfuerzo realizado durante tantos años, por nosotros a cambio de nada, estoy contigo, un tema sin duda aun por madurar en la juventud de hoy día.
Saludos.
Y sobretodo en estos tiempos. Una entrada que debería remover conciencias entre todos, ya que a veces creemos que nuestras madres son una fachada de acero y les hacemos daño sin darnos cuenta, ya que no suelen exteriorizar aquellos sentimientos provocados por las discusiones con sus hijos y/o maridos. No les cuesta pedir perdón o dar las gracias, pero somos nosotros, los hijos, los que más nos cuesta hacer eso mismo.
Buena entrada Capi y felicidades por tu andadura blogera. Espero que te visiten mucha gente y aporten y enriquezcan esta bitácora.
Saludos.
Este texto se lo he dedicado en especial a mi madre por todo su sacrificio, pero también tiene la doble intención de remover conciencias y de facilitaros el trabajo a todos aquell@s que tengan la necisidad de decirle algo tan importante a un ser tan inigualable.
Pos eso… en dos palabras. GRACIAS MAMÁ
AUNQUE HOY TE LO DIGA POR ESCRITO.. QUIZA MAÑANA MERESULTE MAS FACIL DECIRTELO CON MI VOZ: TE QUIERO MAMI!!!
POR CIERTO: HAY VECES EN LAS QUE HABRIA QUE DEMOSTRAR ESE CARIÑO DEL QUE TANTO HABLAS HACIA UNA MADRE, CON HECHOS Y NO CON TEXTOS ESCRITOS EN UN BLOG…YA SABES?? AYUDAR EN LA CASA: COMO RECOGER TAN SOLO TODO AQUELLO QUE PONES POR MEDIO.. LE SERIA DE GRAN ALIVIO A UNA MADRE Y ELLA TE DIRIA A TI: GRACIAS HIJO…